El bien, al cual estamos llamados todos, y la felicidad a la que aspiramos no se obtienen sin el esfuerzo y el empeño de todos sin excepción.
Juan Pablo II
¡Son las manitos llenas de color las que cambian tu vida!
jueves, 13 de octubre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
Paulita
El pasado 8 de octubre se cumplieron dos años que Paulita partió. La extraño mucho. Por un momento siento tristeza, pero no me puedo dejar llevar por la pena, salgo a caminar, miro el cielo y pienso que lo que viví con ella lo disfruté y le agradezco mucho a Dios el haberme dado la oportunidad de encontrar esa parte espiritual que hay que cultivar, acrecentar y alimentar. Ella está presente, me inspira y me da optimismo para seguir trabajando por los niños hospitalizados.
Paulita tenía 8 años cuando la conocí en la UTI del hospital a finales del mes de julio, en pleno invierno. Llegué a la Unidad ese día por solicitud de la psicóloga quien me condujo a la camita donde estaba ella, conectada a un respirador, había tubos y aparatos por todos lados. Nunca había trabajado con un niño en estas condiciones. Me quedé en blanco, a punto de salir corriendo. ¿Qué podía hacer ella en esta situación? Paulita me miró y me sonrió. Allí enganchamos.
-¡Hola Paulita! Soy la tía Carol. Vengo a hacer manualidades contigo. - Me sonrió, sus ojos brillaron.
Le mostré varios diseños de tarjetas, con flores, osos, mariposas. Ella apuntó con su dedito la tarjeta de los tulipanes. Saque una gran cartulina blanca, papeles de colores y ella, sin dejar de sonreir, poco a poco cortaba y pegaba el gran tulipan con pétalos en forma de corazón. Quedó hermosa.
La semana siguiente, cuando la fui a buscar, ya no estaba en la UTI. ¡Que susto! La habían pasado a neutropenia. Casi no la reconocí porque estaba con su pijamita rosada, sin tubos ni respirador. Su carita siempre sonriente. Que ternura de niña. Así, todos los días que iba al hospital, lo primero que hacía era ir a verla y ella me esperaba con impaciencia y muchas ganas de hacer manualidades. Me fue abriendo su corazón, mostrándome lo sensible que era. Amaba la poesía, la música de Vivaldi, las hadas, los gatitos...
Cuando se fue para su casa, seguí acompañándola. Su familia encantadora: la mamá, el papá, los hermanitos, la abuela, la tía. Todos muy amorosos me daban un recibimiento muy cálido. Paulita siempre alegre, con una sonrisa que nunca abandonó. Comenzamos a conocer y escuchar la música de otros grandes compositores barrocos y clásicos, mientras pintábamos y conversábamos de todo.
Una mañana, recibo una llamada. Era la mamá de Paulita... Estaba en el hospital. Dejé todo lo que hacía en ese momento y partí inmediatamente a verla. Cuando llegué, Paulita me contó que acababa de hacer su primera comunión. Le regalé un anillo denario que siempre llevaba conmigo. Rezamos juntas. Hicimos un pajarito amarillo en origami. Me despedí de ella.
Al día siguiente, Paulita se fue. Acompañé a sus padres. Me contaron que mi Paulita días antes les había dicho que cuando fuera grande ella quería trabajar como la tía Carol en el hospital.
Esa es mi historia, que con mucho amor y respeto por Paulita quiero compartir. Esa es mi motivación. Ese es mi motor para seguir funcionando.
El Amor
"Me encanta todo lo que la gente me entrega, especialmente el amor.
El amor es tan lindo y maravilloso. Soy tan feliz cuando puedo devolver ese cariño tan especial a mis seres queridos. El amor es lo mejor".
Paula Rodriguez Pavez.
Quiero agradecer a mi hija por haberme ayudado a elaborar esta presentación. Ella y Paulita fueron amigas y compartieron algo muy especial: cumplían años el mismo día.
domingo, 9 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
Hasta que nos volvamos a encontrar...
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Ayer te fui a visitar y te pude decir adios...
Decir adios a un ser querido es muy difícil, en especial cuando sabes que no lo volverás a ver. Mi mamá siempre me dice: "Los que se van, van felices...los que nos quedamos, quedamos con la gran nostalgia". En parte tiene mucha razón, como siempre mi madre sabia; sin embargo hay veces que ni los que se van, ni los que se quedan quisieran que llegara ese momento. Sabes que queda mucho por decir, mucho por hacer... es tanto ... tanto... Quisiera paralizar el tiempo, que todo quedara así...sin que nada se moviera... tan sólo mirando tus ojitos.
El cansancio te domina, no quieres más. Ve tranquilo, descansa ya.
Dejaste un huella en el corazón de todos los que tuvimos la fortuna de compartir un pedacito de la vida contigo.
...hasta que nos volvamos a encontrar, Byron.
lunes, 3 de octubre de 2011
Hoy fue un día muy bueno.
Trabajos artísticos para celebrar el comienzo de la primavera
Valentina, hoy 3 de octubre cumples 18 años. ¡Feliz Cumpleaños ! Desde aquí te mando un abrazo muy cariñoso. Estoy feliz de conocerte, de compartir contigo tus sueños, tus ilusiones, tus deseos. Son muchos, espero que todos se te hagan realidad. Dios te bendiga hoy y siempre.
Hermosa tu alcancía primaveral.
Reciclamos una lata de café, la forramos con porcelana fría y pegamos flores, mariposas, abejas, chinitas.
Paola, realizando una mariposa a la cual le pegó un imán; así, al llegar a su casa la pegará en la refrigeradora y tendrá un agradable recuerdo de su paso por el hospital.
La mariposa
©Andrés Díaz Marrero
De bellos colores,
sus alas pintadas,
se posa en las flores
con leve pisada.
Perfuma su aliento
besando una rosa,
se mece en el viento,
¡frágil mariposa!
De bellos colores,
sus alas pintadas,
se posa en las flores
con leve pisada.
Perfuma su aliento
besando una rosa,
se mece en el viento,
¡frágil mariposa!
Pocas veces llega al mar
y posa en el mar sus alas;
no es un hidroavión, ni un ave,
ni viene de otra galaxia.
La sonrisa infantil
©Andrés Díaz Marrero
La sonrisa infantil dice lo bueno
que cada cual en su comienzo es.
Sin rencor, ni dobleces, es fuente de bondad;
la niñez es el bien;
es el puerto de donde el ser humano parte.
¿Por qué el naufragio, pues?
Si de la envidia y la maldad adulta
regresaramos a la niñez
volvería a nosotros la pureza,
se instalaría la paz en nuestro ser.
¡Regresemos a nuestros iniciales sentimientos!,
¡La sonrisa infantil vuelva otra vez!
La sonrisa infantil dice lo bueno
que cada cual en su comienzo es.
Sin rencor, ni dobleces, es fuente de bondad;
la niñez es el bien;
es el puerto de donde el ser humano parte.
¿Por qué el naufragio, pues?
Si de la envidia y la maldad adulta
regresaramos a la niñez
volvería a nosotros la pureza,
se instalaría la paz en nuestro ser.
¡Regresemos a nuestros iniciales sentimientos!,
¡La sonrisa infantil vuelva otra vez!
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