¡Son las manitos llenas de color las que cambian tu vida!

lunes, 14 de noviembre de 2011

Bolitas decoradas para el árbol de Navidad




Hoy decoramos bolitas para el árbol de Navidad. Con nuestro material estrella: la porcelana fría coloreada con témperas, los niños realizaron verdaderas maravillas que fueron elogiadas por todos: los padres, las enfermeras, los médicos, los vigilantes,  los curiosos, entre tantos. 


Teníamos dos modelos para que los niños escogieran el que más les gustara. Obviamente, fue el viejito pascuero el más popular, el protagonista indiscutible de todas las navidades.

Aquí en Chile, "El Viejito Pascuero" es esperado con mucha alegría la noche del 24 de diciembre, los niños se van a dormir anhelando su llegada con entusiasmo para disfrutar de los regalos que trae. Él entra por la ventana y deja los regalos debajo del arbolito...



Materiales

Para que ustedes también se animen a elaborar estas bolitas decoradas, los materiales que necesitarán son los siguientes:
Porcelana fría
Témperas
Pegamento
Bolitas de Navidad
Un montón de entusiasmo


Nuevamente, son los niños quienes nos mostrarán el paso a paso...


                                                   Dominique

El Viejito Pascuero
por: Geraldine Villaroel Díaz
(poema)


 Sigiloso llegó a casa
Como un viejito pascuero
Había planeado todo
Con dedicación y esmero
 Con el traje conseguido
Traspirando y encogido
No pensó que su sorpresa 
Fuera sustos y alaridos
Todos en el comedor
Y sentados a la mesa
Se alarmaron por el ruido
De la ventana en la pieza
                                                Cony
No prendieron ni las luces
Se fueron de sopetón
Para agarrar in fraganti
A ese supuesto ladrón

  
Colgando por la ventana
Antes de darse un porrazo
La nana le mando encima
Una zumba de escobazos                                            Martita

Y cuando quiso gritar 
Sintió que se había tragado 
De su barba el algodón
Y estaba medio atorado



 Toditos lo zamarrearon
Por el pelo y por el traje
Cayendo por la ventana
Como si fuera embalaje

 Cuando prendieron las luces
Quedaron muy afligidos
Al ver al viejo pascuero
Casi asfixiado y casi aturdido






 Geraldine




 Susana


Javiera







Nysn



Pedrito




Bastian


 Bastian y su papá




David





CUENTO: EL SECRETO DEL VIEJITO PASCUERO

En Nochebuena un niño miró fijamente al Viejito Pascuero y le dijo: "Quiero saber tu secreto". Le susurró al oído: "¿Cómo lo haces, año tras año? "Quiero saber cómo, mientras viajas dejando regalos aquí y allá, nunca se terminan. ¿Cómo es, querido Viejito, que en tu saco de regalos hay suficiente para todas las niñas y niños del mundo? Siempre está lleno, nunca se vacía mientras vas de chimenea en chimenea, a casas grandes y pequeñas de país en país, visitándolos todos.
El Viejito se sonrió y le contestó, "No me hagas preguntas difíciles. ¿No quieres un juguete?
Pero el niño dijo que no y Viejito pudo ver que él esperaba una respuesta. "Ahora escúchame," le dijo al niño "Mi secreto te hará más triste y más sabio".
"Lo cierto es que mi saco es mágico. Dentro de el hay millones de juguetes para mi viaje en Nochebuena. Pero a pesar que visito a cada niña y a cada niño no siempre dejo juguetes. En algunos hogares no tienen comida, en otros hay tristeza, en algunos hogares están desesperados, y otros son malos. Algunos son hogares rotos, donde los niños sufren. Esos hogares visito, pero qué puedo dejar?
Mi trineo está lleno de cosas alegres, Pero para los hogares donde habita la tristeza, los juguetes no son suficiente. Así que en silencio me acerco, y beso cada niña y cada niño, y rezo con ellos para que reciban la alegría del espíritu de la Navidad, el espíritu que vive en el corazón del niño que no recibe, pero que da.
"Si Dios escucha y contesta mi oración, Cuando regrese el próximo año, lo que encontraré serán hogares llenos de paz, y amor. Y niños y niñas llenos de la luz infinita. Es un trabajo difícil, mi querido amiguito, dejar regalos para algunos y orar por otros. Pero las oraciones son los mejores regalos Porque Dios tiene el don de satisfacer todas las necesidades.
Esa es parte de la contestación. El resto es que mi saco es mágico. Y esa es la verdad. Mi saco está cargado de amor. En mi saco nunca falta el amor y la alegría... porque dentro hay oraciones, y esperanzas. No sólo juguetes. Mientras más doy, más se llena... porque dando es como realizo mis sueños.
"¿Y quieres saber algo? Tu también tienes tu propio saco. Contiene tanta magia como el mío, y está dentro de ti. Nunca se vacía, está llenito desde el principio de tu vida. Es el centro de la luz y el amor. Es tu corazón. Y si en ésta Navidad quieres ayudarme, no te preocupes tanto por los regalos debajo de tu árbol. Abre esa saco que es tu corazoncito, y comparte tu alegría, tu amistad, tu dinero, tu amor".
"Gracias por el secreto. Me tengo que ir".
"Espera niño", dijo el Viejito, "no te vayas. ¿Compartirás lo que tienes? ¿Ayudarás? ¿Te servirá lo que has aprendido?"
Y por un momento el niño se detuvo, tocó su corazón y simplemente dijo: "Sí".
Fin.


Soy la Tía Carol. Dios los bendiga a todos.

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